En primer lugar, significa entender que en el parto el protagonismo lo tiene la persona gestante y el bebé que nace; el personal y el sistema de salud son los acompañantes/facilitadores del parto. Por tal motivo, deben garantizar a los protagonistas respeto, seguridad, escucha hacia sus deseos sin apurar los procesos fisiológicos; y brindar siempre toda la información necesaria de manera clara y precisa para que se pueda elegir.
El parto respetado y humanizado promueve respeto a las particularidades de cada familia, etnia, religión y nacionalidad. Es un derecho que tiene que ser garantizado, protegido y planificado en conjunto.
Hoy deseo reflexionar sobre cómo las mujeres gestantes reciben acompañamiento e información durante este periodo. Es probable que muchas de nosotras coincidamos en que este tema es desconocido tanto antes como durante la noticia del embarazo. A medida que avanzamos en el proceso gestacional, nos informamos y profundizamos en el mismo.
Si te animas, te invito a que me compartas tu experiencia en torno a los siguientes interrogantes:
¿Recibiste información precisa y con claridad durante todo el proceso?, ¿Te sentiste escuchada y acompañada por tus facilitadores del parto, antes y durante ese momento?, ¿Te habilitaron el espacio para expresar tus deseos y planificar tu parto?








